La sesión de Activación Muscular MAT trata esencialmente de este proceso:
Es una de las fases más importantes para nuestro equipo de profesionales. En esta fase detectamos limitaciones asimétricas de los rangos articulares en los diferentes ejes de movimiento. Estas limitaciones de movimiento nos indican potenciales posiciones de debilidad neuromuscular. Este potencial desequilibrio neuromuscular disminuye la movilidad en los extremos del rango de movimiento articular e incrementa el tono muscular de otros músculos para proteger la debilidad asociada a la inestabilidad. Una vez localizada la limitación en el movimiento corporal, pasamos a la segunda fase.
En esta segunda fase de la sesión nuestros profesionales empiezan a valorar las potenciales debilidades del sistema neuromuscular mediante “test musculares” específicos. Estos test son realizados en posiciones relacionadas con la limitación de movimiento determinada en la primera fase de la sesión.
Una vez localizadas las posiciones de debilidad y la inestabilidad posicional, las conexiones neuromusculares específicas tienen que ser reestablecidas. Para reforzar estas posiciones de inestabilidad son utilizadas diferentes técnicas por nuestros profesionales.
Una de las técnicas de activación es la utilización de ejercicios isométricos de baja intensidad específicos. Otra de las técnicas de activación es la utilización de técnicas de palpación muscular muy precisa.
Ambas técnicas son utilizadas para reestablecer la función muscular específica y la estabilidad articular.
En esta fase se vuelven a realizar un “re-test” neuromuscular en la posición que anteriormente que dio positivo (debilidad) para asegurarse que la debilidad ha sido eliminada. Seguidamente se comprueba si la movilidad articular o limitación se modificó.
En función de los resultados de cada “test” y “re-test”, las fases 2,3 y 4 se van repitiendo hasta conseguir una mejora de la estabilidad articular en la zona débil.